La experiencia digital ha producido algunas frustraciones, pero también valiosas enseñanzas. No traicionar nuestra identidad, sabiendo transformarla y adaptarla a los tiempos es una de ellas.

Hoy son cada vez más los expertos en medios que insisten en que los diarios no deben dejarse deslumbrar por los grandes números que, aparentemente, ofrece la globalización digital. Nos leen y nos van a seguir leyendo aquellos que se sienten identificados con nuestra forma de mostrar las cosas y de actuar. Sin misión, sin tener una identidad propia, somos como una astilla de madera flotando en un océano sin orillas.

Por eso, conocer de verdad las razones por las que existe una audiencia que nos sigue se torna en algo fundamental. Pero esa “diferencia” que nos distingue, que nos convierte en referencia, que lleva a la gente a confiar en lo que decimos y proponemos, tiene otro componente importante que, con frecuencia, la compañía periodística descuida: la implicación y motivación de sus propios profesionales.

La alineación con los objetivos de la misión corporativa es una de las claves del éxito. Cuando los equipos profesionales de las distintas áreas de negocio que componen la compañía periodística se sienten parte de un mismo proyecto, trabajan en una misma dirección, entonces todas las energías se proyectan hacia fuera y, como la luz del día que envuelve el ambiente, se hace sentir en todas las esferas de su comunidad de influencia.

Involucrar a los profesionales en el proyecto corporativo

Si queremos que nuestros productos y servicios sean valorados, que los lectores los aprecien y estén dispuestos a la membresía y al pago a cambio de ofrecerles credibilidad y honestidad, cada profesional de la organización debe sentir y asumir una parte de esa responsabilidad. Y, para eso, necesita estar involucrado en el proyecto empresarial en la medida de su rol. La experiencia dice que no es un proceso fácil, pero también que es determinante cuando se consigue. Y también dice que ese proceso debe ser continuo y estar contemplado en la propia estructura presupuestaria de la organización.

En este evento, son varios los casos de éxito que muestran cómo el cambio cultural multimedia y digital en las organizaciones, en torno a una misión bien definida, mejora la proactividad, aumenta la calidad de los productos, incrementa el interés por entender a los lectores y, en última instancia, refuerzan el valor de la marca con su presencia en todos los canales posibles. “La unión hace la fuerza”: el viejo lema vuelve a brillar.

05 may 2017 / 04:00